VERANO
Me encanta el verano, lo reconozco. Soy (como se dice ahora) team verano.
Me encanta el verano, lo reconozco. Soy (como se dice ahora) team verano.
Te cuento con detalle. Me gusta mucho levantarme por las mañanas con esa sensación de calorcito, de sudor corporal adherido a mi piel, con el pijamita mojado, he pasado una buena noche. Adoro ir directa a la ducha, sentir cuando salgo que no sé si es que no me estoy secando bien o es que estoy volviendo a sudar. Me visto, con mi ropa más fresca, por supuesto, y cuando acabo de vestirme tengo la sensación de que esa ducha tempranera no ha servido para nada. Me encanta.
Siguiente paso. Me dispongo a tomarme mi café, me gusta tomarlo fuera en mi porche, hasta en invierno. Salgo fuera con mi taza XL, necesito el café en vena, y salgo con la ilusión de que, como aquí en Murcia decimos, encontrarme con 'la fresca'. La fresca es ese fresco que aún queda de la noche, cuando todavía refresca bien temprano. Y la fresca no está, no sé si se ha ido o en realidad no ha venido. Creo que la fresca se ha ido de vacaciones, se la suda, nunca mejor dicho. El fresco residual de la noche no existe. La fresca no existe, volverá quizá cerca de la Navidad. Me tomo el café XL y pa'dentro otra vez.
Me voy a trabajar, aire acondicionado en el coche, por supuesto, el sudor sigue aumentando mientras me subo al coche, pero en el trayecto al trabajo me siento bien, voy fresca. Salgo del coche... No te voy a contar todo lo que hago en el día, pero me encantan esas entradas y salidas de los sitios con esos cambios de temperatura tan brutales, pasas del fresco al calor en cero coma. Ese calorcito en la hora de la sobremesa que parece que se come el oxígeno exterior, parece que si estás fuera en la calle y respiras puedes morir en cualquier momento, ese es el mejor. El que te invita a la siesta, más que nada, porque al menos a mí, la tensión arterial me la pone a deber.
Para que la siesta cunda, te tienes que levantar a partir de las siete, siete y media más o menos. Mientras has dormido, parece que se ha ido restaurando el oxígeno de la calle aunque te hayas levantado otra vez todo sudado buscando una 'tajá' de sandía porque parece que vuelves a nacer. Cuando sales a la calle sobre la hora que te he dicho, no nos vamos a engañar, sigue haciendo calor, y lo sabes. Pero sales. A hacer algún recado, a tomar algo con alguien, lo que sea. Y vuelves a casa pa otra ducha. Y así todo el rato, todos los días.
Hoy me ha tocado escribirte con humor, ¿sabes por qué? Como te he dicho por ahí, para mí escribir es terapia, y cuando le pongo humor a las cosas, son más llevaderas. A veces no es fácil, a veces las situaciones no te dejan poner el toque de humor. Pero te digo algo, si mientras me has leído he conseguido sacarte aunque sea una leve sonrisa, te puedo asegurar que a mí el calor hoy no me va a afectar.
VIVA EL VERANO.
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